Higiene bucal Una aceptable higiene bucal puede lograr que la boca se vea y huela saludable. Esto significa: Dientes limpios, sin residuos de comida. Las encías son rosadas y no duelen ni sangran a lo largo de el cepillado o la utilización del hilo dental. El mal aliento no es un inconveniente a la larga Si le duelen las encías o le sangran a lo largo de el cepillado o la utilización del hilo dental, o si el mal aliento persiste, consulte a su dentista. Todas estas infecciones indican un inconveniente. Su dentista o higienista lo va a proporcionar ayuda a desarrollar buenas técnicas de higiene bucal y le enseñará cómo detectar las superficies que necesitan atención particular a lo largo de el cepillado y la utilización del hilo dental. ¿Cómo sigue una aceptable higiene bucal? Algo más indispensables que puede llevar a cabo por sus dientes y encías es sostener una aceptable higiene bucal. Los dientes sanos no solo le hacen mostrar bien y sentirse bien, sino que además le hacen comentar y comer comúnmente. La buena salud bucal es fundamental para su salud generalmente. El precaución preventivo periódico (como cepillarse los dientes y utilizar hilo dental) puede impedir inconvenientes futuros y es menos lamentable y caro frente a el régimen de infecciones progresivas. En el intervalo entre visitas regulares al dentista, todos nosotros puede continuar algunas pautas sencillos para achicar relevantemente la aparición de caries, patologías de las encías y otros inconvenientes dentales: Use hilo dental por lo menos dos ocasiones al día. Sostener una dieta balanceada y achicar la ingesta entre comidas. Utilice productos dentales con flúor. Si se lo sugiere su dentista, use un enjuague para la boca con flúor. Asegúrese de que sus hijos inferiores de 12 años beban agua fluorada, o si vive en un espacio donde no hay agua fluorada, déles fluoruro. Consulte a su dentista.